Rehenes del deporte
- Gastón Brum
- 6 jun 2024
- 2 min de lectura
Actualizado: 8 jun 2024
Sigo siendo un romántico que cree que en la gestión y en el deporte, todos los escenarios se pueden revertir. Siempre y cuando generes ideas y no seas un rehén de el sistema y los miedos que te genera.
¿Por qué hablo de generar ideas?
Porque el dinero nunca es suficiente. La gestión es administrar recursos escasos, si tenés más presupuesto y hacés lo mismo, estás gestionando mal. Lo mismo pasa al revés. Cuando vos te quedas sin trabajo, sin un ingreso en tu hogar, te la rebuscás, te ponés creativo, vendés cosas por Mercado Libre, cambiás tu forma de vivir. Las mismas ideas que cuando tenÃas un sueldo fijo, no funcionan.
Ojo, que al revés pasa lo mismo, si el patrocinio aumenta y seguÃs gastando lo mismo en el servicio que das, más temprano que tarde aquellos que apostaron a vos, se van. Por lo tanto, a mayores ingresos, mayores egresos.
¿Ven a dónde quiero llegar? ¡Lo importante son las ideas!
Ahora bien, ideas tenemos todos, ¿por qué no las aplicamos? Eso me lleva al segundo punto, por miedo.
No se puede gestionar con miedo.
Yo sé que tengo una mirada muy romántica de la gestión deportiva, pero si llegaste hasta acá leyéndome, es porque al menos en algún punto esto te resonó. Entonces, me siento libre de decirte lo que pienso, cosa que es muy poco habitual en nuestra industria porque el contexto te convierte en rehén y dejás de dar batallas por miedo.
A ver si alguno de estos te suena:
Miedo a que te asocien con un partido polÃtico.
Miedo a perder la beca.
Miedo a que el periodismo hable mal de vos.
Miedo a que alguien en redes sociales hable mal de vos.
Miedo a que crean que hay algún negocio detrás de lo que proponés.
Miedo a perder tu laburo.
Miedo a no ganar lo mismo.
Miedo a que alguien se enoje.
Miedo al dÃa después del retiro.
Asà como un deportista no puede jugar con miedo a perder, nosotros no podemos ni debemos gestionar asÃ. El miedo nos hace tomar malas decisiones y nos paraliza. Quedarse quietos en la gestión, es ir para atrás.
Sà Gastón, estás diciendo esto desde la comodidad de mi casa, con trabajo, sin hijos que mantener ni deudas que pagar. Sà a todo, tenés razón. Pero me niego a perder el romanticismo a la hora de gestionar, porque cuando elegimos trabajar en el deporte, estamos decidiendo hacerlo por las vidas y los sueños de otros.
Nos debemos al menos preguntarnos, si somos rehenes de nuestros miedos.
Nos debemos al menos preguntarnos, qué estamos haciendo para que otros decidan sin miedo.